Los niños y las distintas formas de entender el divorcio

Michelle Fahrenkrog


El propósito de este articulo es dar continuación al escrito anterior "acerca del divorcio y consecuencias en los niños". Aquí, el foco se encuentra en mostrar un poco acerca de las inseguridades y/o emociones que pueden surgir en los pequeños a la hora de vivenciar el proceso. Finalmente, se les dejará un cuento escrito por Salom, Andreé - Salom, Ivette (sin año), titulado "vivo en dos casas" que nos muestra por medio de ilustraciones una forma bella de introducir a los más pequeños a la vivencia del divorcio.


Acorde con esto, es importante entender que, en mayor o menor medida, los hijos reaccionarán a la situación de divorcio, siendo fundamental que los padres presten su atención suficiente para mediar el proceso y entregar claridad a los cambios que darán lugar. Berthold Berg (1982) en "mi familia a cambiado", puntualiza algunas actitudes que pueden surgir en los niños, lo que nos entregan algunas directrices, que se mostrarán a continuación:


1. Evitación de los iguales


Puede suceder que el niño, debido al no tener claro los cambios que conlleva que sus padres se separen y el entorno en el que se encuentre, perciba el divorcio como un estigma. Esto debido a la posible aparición de sentirse diferente a los demás, lo que puede ser una fuente de estrés. Suele suceder en este caso que oculten a su entorno la situación que se encuentra atravesando su familia. Frente a esto, es importante entregar claridad y contención.


2. Culpar al padre o a la madre


Una actitud que se debe tener ojo en los niños, es que debido al divorcio no se culpe ni al padre ni a la madre de forma exclusiva, sino entender que ambos han contribuido de alguna forma a la ruptura. Sin embargo, a menudo los niños creen que el único culpable es uno de los padres, lo que afecta negativamente a la relación con dicha figura.


3. Autoculparse


Es frecuente que los niños piensen que la separación no habría ocurrido si ellos no hubieran nacido o si hubieran sido «mejores» hijos. Muchos perciben que su mal comportamiento ha sido la causa de las discusiones familiares que provocaron la separación. Esta actitud es más acusada en los niños más pequeños, siendo fundamental entregar claridad al respecto acorde a la edad del pequeño.


4. Esperanza de reconciliación


A muchos niños les cuesta aceptar el divorcio. Esta actitud conduce a frecuentes desilusiones que es importante acoger junto a entregar claridad.


5. Confusión


Debido a la naturaleza «adulta» de los problemas que suelen causar un divorcio, la mayoría de los niños se plantean multitud de dudas acerca de asuntos de tipo práctico y otros más abstractos como el cambio de hábitos, la lealtad, los comportamientos diferentes de sus padres, etc.


6. Situación monoparental


El cambio a vivir con uno solo de los progenitores a menudo conlleva exigencias inesperadas: nuevas responsabilidades, cambio de casa, menor seguridad económica, entre otras. A estos sentimientos se le deben poner atención, ya que la postura del niño frente a la vida cotidiana puede cambiar, siendo importante mantener una comunicación fluida con ellos.


7. Nueva familia


En los niños, los aspectos más confusos y emotivos relacionados con el divorcio surgen a menudo mucho tiempo después del divorcio en sí. Dependiendo de las circunstancias, los niños pueden reaccionar ante la aparición de nuevos familiares (padrastros, hermanastros...) con sentimientos que con el tiempo vayan desde el sufrimiento al placer.


Es importante agregar que este articulo es meramente informativo, sin embargo toda situación presenta particularidades en el entorno en que se desarrolla el hecho en cuestión.