El arte y sus posibilidades terapéuticas

Actualizado: jun 19

Michelle Fahrenkrog.

El siguiente artículo busca mostrar las posibilidades que tiene el arte y sus alcances terapéuticos en toda persona, tanto en niños como adultos, abarcando a quienes se familiarizan con el arte, como quienes no han tenido ese contacto.

En primer lugar, el acto de crear se entiende como toda experiencia que permite una mayor comprensión de lo personal. En este sentido, lo terapéutico por medio del arte se comprende al posibilitar el desarrollo del sentimiento de autenticidad de la persona. Este cumple el rol de espejo, para mirarse a través de lo que se crea y poder percibirse a sí mismo de maneras distintas (Polo Dowmat, 2000). Es así, que por medio de un dibujo se posibilita expresar una emoción compleja que encuentra una vía de escape distinta a la palabra.

La accesibilidad del arte es para toda persona, independiente de su edad y más allá del resultado concreto que se tenga. Se le da relevancia al proceso mismo de creación, que incluye el despertar de una idea, la evolución de una propuesta hacia su materialización, la sensación de sorpresa, la relación con los materiales y lo que provoca en uno, así como el disfrute de diversas sensaciones; para permitir un encuentro y sumergirse en uno mismo.

En este sentido, el arte terapia sirve de guía en el proceso de creación, se busca un profundo respeto por la diferencia del otro, se parte de la historia, ritmo e individualidad de cada persona, entendiendo que la relación que se establece con los materiales o consigna será variable y único en quien lo haga (Bassols, 2006).

En otras palabras, se trata de un profundo aprendizaje de diálogo con nuestras obras y nosotros mismos, que vincula consigo un proceso de construcción que evoluciona constantemente. Por ejemplo, al realizar un trabajo con acuarela en distintos períodos de la vida, surge pensar cómo fue en cada instancia enfrentarse a experiencias como las mezclas de colores con el agua, de qué nos habla el resultado final, con respecto a las emociones y experiencias que aparecen.

Dicho de otra forma, lo entregado previamente a un niño, niña, o adulto, se resignifica y evoluciona por medio del hacer, ya que con la creación se desarrolla el sentimiento de conocimiento propio y apropiación personal del entorno. Esto entrega sentido, debido a que la expresión artística posibilita escuchar y acoger lo incomprensible, posibilitando que la persona particular busque y encuentre su manera de hacerlo encajar (Sorin, 2011).


Michelle Fahrenkrog, miembro de “Psicólogos Online Chile”



Referencia:

-Bassols, M. (2007). El arteterapia, un acompañamiento en la creación y la transformación. Arteterapia - Papeles de arteterapia y educación artística para la inclusión social. 1, pp. 19-25.

-Polo Dowmat, L. (2000). Tres aproximaciones al arteterapia. Arte individuo y sociedad, 12, pp. 311 - 319.

-Sorin, M. (2011) El arte y la persona. Arteterapia: esa hierbita verde. Barcelona. Editorial Ispa.



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