Adicciones: ¿Por qué es tan "placentero"?

Actualizado: 13 jun

Debido a proyectos laborales he tenido que profundizar respecto a la información que hay en la literatura respecto a las adicciones. Dentro de lo que fui buscando encontré este maravilloso libro "El cerebro adicto" de Michael Kuhar (2016). Este busca explicar las bases biológicas y cerebrales del abuso de sustancias, partiendo desde lo más básico hasta explicar ciertas vulnerabilidades biológicas respecto a las adicciones.

Un punto que quiero profundizar hoy es, ¿por qué las drogas suelen sentirse tan bien? si la literatura dice que tiene efectos adversos hasta mortales, ¿por qué los humanos seguimos buscándola? Para eso hay que entender bien qué es el sistema de gratificación del cerebro. Las actividades que el cerebro procesa como aportativas a la supervivencia las refuerza, por lo que a lo largo del tiempo termina con un aprendizaje. Por ejemplo, generalmente cuando comemos sentimos un gusto, en especial cuando tenemos mucha hambre. Esto el cerebro lo recompensa, como si dijera "¡sí, esto nos gusta!".

En 1954 James Olds y Peter Milner buscaron específicamente en qué áreas del cerebro se daba este sistema de recompensa, lo que ellos llamaron "el centro del placer". Utilizando ratas en experimentos, descubren que el hipotálamo lateral y el haz medial del cerebro están fuertemente implicados. Pero otro hallazgo fundamental es que al "activarse" estas áreas del cerebro, se libera DOPAMINA, neurotransmisor ligado al placer y la recompensa. ¿Y qué es lo que hacen las drogas? Justamente, estimulan la liberación de dopamina, por lo que literalmente engaña al cerebro haciéndose pasar como algo "fundamental". Estas mismas áreas son las que se activan cuando nos falta hidratarnos o alimentarnos, por lo que ciertas drogas pueden llegar a interpretarse por el cerebro como tan importante como estas.



También hay una parte importante, que es que se descubre (Varlinskaya, 2010 en Kuhar, 2016) que también hay áreas del cerebro que se activan para tareas de evitación. Por ejemplo, si pasamos frente a un incendio, el cerebro evita el peligro dando la instrucción de alejarnos de la llama. Esto tiene interacción con el "centro del placer", ya que el grado de intensidad adictiva de la droga tiene directa relación con la comparación entre lo gratificante y lo "desagradable". Por ejemplo, hay personas que pueden encontrar agradable la sensación de inhalar humo, pero les causa rechazo el olor del cigarro, lo cual es mayor a lo gratificante, por lo que no es un fumador. Lo peligroso está en que muchas drogas tienden a dar sensaciones más agradables que desagradables, aunque esto es un punto para discutir.

Espero haber ayudado a entender un poco más cómo las drogas pueden interferir en nuestros procesos cerebrales. Si crees que tienes un problema de consumo es importante que acudas a un profesional para así tener el mejor tratamiento.

¡Saludos!


José Andrés Valenzuela C.

Postítulo en Psicoterapia Integrativa

Miembro de "Psicólogos Online Chile"




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